DESAYUNO ESPECIAL

Me despierto y te sorprendo en la cocina, te sobresalta mi abrazo por la espalda, pero haciendo acopio de todas tus fuerzas te deshaces de mis caricias que ya habían llegado a la parte de tu cuerpo más sensible.
Me tapas los ojos y me obligas a volver por donde he venido. Al poco rato apareces con una bandeja repleta con un apetitoso desayuno, pero... conoces mi mirada y sabes que no me apetece nada de lo que me has traído, quiero algo que llevas puesto...
Apartas la bandeja y te lanzas sobre mí... Hoy tomaremos el desayuno frío...


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