AMARSE A UNO MISMO

Penetras en mi mente sin pedir permiso y sin encontrar resistencia... Te apoderas de mis pensamientos y de mi voluntad... Posees mi cuerpo de tal manera que ni un exorcismo podría salvarme  y es entonces cuando mis manos ya no son mías, mi cuerpo es tuyo y mi mente se pierde por los abismos del deseo y el placer.


No hay comentarios: